Las lámparas de techo colgantes, son tendencia en la actualidad y nunca pasan de moda. La base se sujeta al techo y, al extremos de un elemento flexible, cuelgan uno o más puntos de luz. Por este motivo las lámparas colgantes son ideales para iluminar las principales estancias de la casa. En sí, las lámparas de techo colgantes constituyen un elegante  elemento decorativo que da un toque de distinción a cualquier espacio. 

Cómo escoger tu lámpara colgante. 
 
Las lámparas colgantes, se pueden utilizar para iluminar ciertas zonas o espacios amplios cuando hablamos de modelos o colecciones de lámparas en suspensión con la bombilla al descubierto o una pantalla translucida ya que permite la dispersión de la luz en todos los sentidos. 
Pero si bien es cierto, una de las necesidades que nos cubre perfectamente la iluminación colgante es el iluminar puntos concretos, como el office de la cocina, la mesa del comedor o la sala de estar. Cuando utilizamos para ello una lámpara colgante con una pantalla que focalice la luz en la dirección deseada.  
En base a nuestras necesidades y a la cantidad de opciones disponibles debemos basarnos en escoger una lámpara colgante que nos proporcione la iluminación deseada sin dejar de lado la parte decorativa que suponen estas luminarias seleccionando la pantalla que más se adapte a nuestro estilo. 
 
Cuanto tiene que colgar una lámpara de suspensión. 
Encima de las mesas o superficies como el office de la cocina o mesas de comedor, la lámpara colgante deberá quedar entre 60 y 70 cm por encima de las superficies a iluminar. 
Sobre la cama debe quedar a unos 2.13 metros del suelo. En caso de dudas podemos arrodillarnos en la cama y que la lámpara colgante quede a 16cm de su cabeza. 

¿Se puede regular la altura de las lámparas colgantes?

TODAS nuestras lámparas colgantes cuentan con regulación de altura gracias al práctico mecanismo rotatorio; con él la luz incidente se puede modificar de manera flexible. Suspendidas muy arriba en el techo, pueden alumbrar toda la estancia. Más abajo, el cono de luz puede iluminar, por ejemplo, la mesa o la isla de la cocina como espacio vital.